Los Cinco Ritos Tibetanos como fuente de juventud

TODO LLEGA, TODO PASA Y TODO CAMBIA

Todo profeta y todo sabio habla de lo que ya dijeron otros profetas y otros sabios del pasado y enuncia y anuncia lo que dirán los profetas y los sabios del futuro.





Los cinco Ritos Tibetanos del Yantra Yoga o Yoga tibetano, deben su nombre a Christofer S. Kilham quien depués de leer a Peter Kelder en  “Los Cinco Ritos del Rejuvenecimiento” (1936)  decidió en los años 70 que la denominación de “ritos tibetanos” encajaba mejor que la de ritos del rejuvenecimiento.
Esta disciplina es un conjunto de ejercicios capaces de devolver al organismo psico-físico la vitalidad perdida. Cuerpo, mente y sentidos se renuevan, y ayuda a vivir con liviandad y entusiasmo.
Estos ejercicios no tienen contraindicaciones, salvo operaciones recientes o impedimentos físicos en relación al movimiento. Aún así, se pueden practicar con sus variantes más sencillas.
Los ejercicios tibetanos se realizan en coordinación con la respiración. El ejercicio físico sin la respiración adecuada no contribuye a la activación energética. Los ejercicios tibetanos o fuente de la eterna juventud son ejercicios que restablecen y desbloquean la energía de nuestro cuerpo. Esta disciplina trabaja con los siete centros de energía primarios (chakras) que se ubican a lo largo dela columna vertebral y dos secundarios que se encuentran en las rodillasLos chakras son campos electromagnéticos o vórtices de energía en el cuerpo que circulan a una determinada velocidad. Cuando ésta es demasiado débil el resultado es el envejecimiento y la enfermedad. Esta disciplina tibetana estimula la circulación energética, contribuyendo al rejuvenecimiento hormonal ya que la ubicación de cada chakra se relaciona con una de las glándulas de secreción interna cuyas hormonas regulan todas las funciones del cuerpo, incluyendo el proceso de envejecimiento.
Cuando se realizan por vez primera, conviene hacer 3 repeticiones de cada rito tibetano. Si la persona es practicante de yoga habitual (yogui o yoguina) puede empezar por 7 o 9 repeticiones de cada rito. Las prácticas tibetanas se hacen en repeticiones impares: 3, 5, 7, 9, etc.  Se considera que los números perfectos son impares. Se hacen hasta 21 repeticiones. Luego de cada ejercicio conviene hacer un descanso que permite estabilizar, retener y hacer circular la energía de nuestro cuerpo.
Ejempo de secuencia para principiantes:
Durante la primera semana realizar tres veces cada rito tibetano. Luego, aumentar dos repeticiones cada semana, hasta que llegar a 21 veces:
  • 1ª semana: 3 veces cada rito
  • 2ª semana: 5 veces cada rito
  • 3ª semana: 7 veces cada rito
En la 10ª semana se llega a 21 veces cada rito.
Lo más importante es mantener la constancia, además de llevar una alimentación sana.


Primer ejercicio del Rito Tibetano:
     Ubicados de pie en tadasana. Lo primero, sentir las plantas de los pies. Luego extendemos los brazos en cruz con las palmas hacia abajo y comenzamos a girar en “cuartos de hora” en el sentido de las agujas del reloj. Comenzamos con 3 o 5 repeticiones para llegar hasta 21 repeticiones. Descansamos en posición de pie con el mentón al pecho. Los descansos son muy importantes para conservar de esta manera la energía que hemos activado con el ejercicio.
     Se activan todos los chakras y en especial el 7º centro de energía: sahasrara chakra, el centro de la corona, en la parte mas alta de nuestra cabeza (ver figura de los chakras más arriba).
.Segundo ejercicio del Rito Tibetano:
    Acostados boca arriba en  savasana con las piernas juntas los brazos contra el cuerpo palmas hacia el suelo, mentón al pecho. Las palmas de las manos empujan contra el suelo.Tomando aire subimos las piernas juntas soltando el aire subimos la cabeza. Tomando aire bajamos las piernas y soltando el aire bajamos la cabeza. Esto es una repetición. Vamos aumentando las repeticiones en números impares hasta llegar a 21 repeticiones. Descansamos en postura savasana, tendidos boca arriba.
   Se activan 3º,  5º y 6º centros de energía: manipura chakra (ciudad de las joyas), vishuddha chakra (cuello) y ajna chakra  (el centro de mando). Este último centro de energía se relaciona con la hipófisis (en el centro de la cabeza) y el equilibrio de esta glándula ayuda a combatir el estrés (ver figura de los chakras más arriba).
Tercer ejercicio del Rito Tibetano:
     Sentados en el suelo con las piernas estiradas  y un poco separadas, el mentón al pecho, las manos apoyadas en el suelo a los costados. Cuando tomamos aire subimos cadera quedando en postura de puente. Cuando soltamos el aire volvemos a la postura inicial.   Llegar hasta 21 repeticiones. Descansar sentados con el mentón hacia el pecho.
      Se activan 3º y 5º centros de energía: manipura chakra (ombligo) y vishuddha chakra (tiroides en el cuello), la conexión entre ellos que es lo que hace circular la energía rápidamente(ver figura de los chakras más arriba) .
Cuarto ejercicio del Rito Tibetano:
    De rodillas, éstas se colocan separadas y debajo de las  caderas. La columna vertical al suelo. Las manos debajo las nalgas. Como variante del ejercicio (debido a los frecuentes problemas lumbares) se pueden poner las manos en la cintura. Mentón al pecho. Al tomar aire contraemos glúteos adelantamos cadera llevamos el mentón arriba sin forzar cervicales y si hay flexibilidad se arquea la columna. Al soltar el aire volvemos a la posición inicial. Tenemos que llegar hasta 21 repeticiones. Descansamos en postura de embrión.
    Se activan los centros de las rodillas (sutala), 2º y 5º centros de energía: svadhisthana chakra (la propia morada, chakra sexual) y vishuddha chakra en el cuello. Trabajar el 2º centro de energía ayuda a manejar mejor las emociones, a minimizar y eliminar dolores y temores(ver figura de los chakras más arriba) .
Quinto ejercicio del Rito Tibetano:
    Ubicados en la postura perro mira abajo. talones y palmas de las manos apoyados contra el suelo, piernas estiradas, cadera arriba, columna en linea con los brazos, mentón al pecho. Cuando tomamos aire bajamos a postura perro mira arriba, puntas de los pies y manos apoyados  nos sujetan, columna arqueada, mentón arriba. Cuando soltamos el aire volvemos a posición de inicio. Repetimos hasta 21 veces si somos veteranos en la practica de yoga. Descansamos en postura de cocodrilo o makarasana, acostados boca abajo.
Se activan todos los chakras, pero principalmente 3º, 4º y 5º centros de energía: manipura chakra (ombligo),  anahata chakra (corazón)  y  vishuddha chakra (cuello). Ver figura de los chakras más arriba.
 
Para ver en acción la secuencia de los cinco ejercicios, podéis pinchar en estos vídeos:
http://www.youtube.com/watch?v=_7JIVyy-tH0
   Para ver y sentir los resultados en uno mismo, es necesario ejecutar los cinco ritos tibetanos todos los días. Es una disciplina que no lleva mas de 15 minutos de nuestro tiempo. Realizarlos todas las mañanas nos ayuda a comenzar el día con energía y optimismo. Si no podemos hacerlos al amanecer, por la noche también nos aportan sus beneficios. Lo importante es practicar sea a la hora que sea.
   Si no se ha hecho otros ejercicios antes de comenzar esta disciplina, recomiendo hacerse una foto del estado general de cuerpo y rostro antes de comenzar la practica, luego pasados dos meses volver a hacer la foto y ver los resultados. Además de verlos, también se podrá sentir la liviandad del cuerpo físico y la alegría de vivir.
  Practicar y comentarnos cómo vais evolucionando. Cualquier duda  compartirla con nosotros. También se pueden adaptar los ejercicios a las características de cada persona.
Para saber más, pincha los enlaces:
Referencias:
Peter Kelder, “Los Cinco Ritos del Rejuvenecimiento”  (1936)
Christofer S. Kilham, “Los Cinco Tibetanos” (1985)
Kalu Rimpoche, “Yoga Tibetana” (1986)

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